jueves, 16 de abril de 2015

Dios nos acepta tal como somos



Dios nos acepta tal como somos
MATEO 16:24 ENTONCES JESUS DIJO A SUS DISCIPULOS: SI ALGUNO QUIERE VENIR EN POS DE MI, NIEGUESE A SI MISMO, Y TOME SU CRUZ, Y SIGAME.
Negarse a sí mismo es aceptar la voluntad de Dios en mi vida, y tomar cada día mis cargas, mis responsabilidades, mis deberes y hacerlos, pero para la gloria de Dios, hacer las cosas con excelencia.
Una vez un hombre considero que la cruz que cargaba era muy pesada, así que pidió a Dios que le cambiara la cruz; Jesús lo llevó a un lugar donde habían muchas cruces y le dijo: hijo toma la cruz que más te acomode.
El hombre comenzó  a medirse las cruces que habían en el lugar, algunas eran aún más pesadas, otras tenían espinas y otras no le ajustaban, pero en un rincón encontró una que le quedaba a la medida, era cómoda y fácil de cargar; así que le dijo a Jesús, ves, esta es la cruz que voy a llevar.
Jesús lo miró y dijo: hijo mío esta es la cruz que has traído.
Muchas veces en el caminar diario de nuestras vidas creemos que nuestras cargas son muchas y queremos soltar todo, o vemos que los demás van más ligeros y envidiamos su cruz, pero Dios nos ha dado la carga justa a cada quien.

Jesús nos invita a descansar en él, a llevar su yugo que es fácil y ligero
MATEO 11:28-30 VENID A MI TODOS LOS QUE ESTAIS TRABAJADOS Y CARGADOS, Y YO OS HARE DESCANSAR…. LLEVAD MI YUGO SOBRE VOSOTROS, Y APRENDED DE MI, QUE SOY MANSO Y HUMILDE DE CORAZON; Y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS;…PORQUE MI YUGO ES FACIL, Y LIGERA MI CARGA.
Todos nosotros estamos cansados de buscar en el mundo todo aquello que nos llene, que nos complemente, buscamos trabajos, profesiones, hobbies, novi@s, maridos, esposas, etc.
Pero seguimos vacíos, porque la una cosa que nos puede complementar es Cristo Jesús.
Él puede dar descanso a nuestras almas, su carga es ligera solo tiene dos mandamientos amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a mí mismo, si seguimos estos mandamientos los demás se complementan día a día, porque al amar a Dios buscamos el no desobedecer y al amar al prójimo buscamos el bien común.